No creo la gente entienda el verdadero significado de una biblioteca.
Las personas de esta universidad, hicieron una puerta que da a la cafetería. Eso implica ruido. Hay ruido en la biblioteca; ruido de afuera, ruido de gente que conversa, ruido de risas y memorias, ruido de cafetería. Un ruido que nadie en la biblioteca quiere tener.
Llevo aquí media hora. Atrás de mí, había una chica que entró al mismo tiempo que yo y cuando volteé a verla, estaba dormida. Su cabeza sobre el libro Niños excepcionales de William L. Heward. Noticia de última hora, una persona dormida en la biblioteca.
En mis sueños más extraños, me encuentro siempre en un lugar muerto. Hay silencio, no hay luz, ni gente y mi voz no tiene eco. Lo más parecido a ese lugar en un plano (más) real, es mi recámara (cuando la casa es mía y la vecina no lava la ropa) o la biblioteca de la escuela. Hoy, aparentemente, las reuniones escolares son en la biblioteca. Un grupo de gente mayor que yo, está riendo y platicando como si fuese este lugar la cafetería. Un ruido de cafetería en la biblioteca.
La palabra "biblioteca" me recuerda mis clases de etimologías grecolatinas del año pasado:
βιβλιο.- libro.
θήκη.- caja.
Caja de libros. Lugar de libros.
Las señoritas que se encargan de mantener este lugar en orden, tienen la radio prendida. Los murmullos de la gente distraen. Alguien tiene en su computadora la música a todo volumen. El movimiento de las sillas, me provoca una sensación terrible (después de mucho tiempo entiendo por qué mi maestra de primer año de primaria nos decía siempre "Levanten las bancas" y yo nunca la levanté. Karma, quizá).
No creo que la gente entienda el verdadero significado de una biblioteca, no creo que yo lo entienda. Lo que sí creo es que la gente que está en la biblioteca haciendo ruido de cafetería, ahora tiene una puerta con fácil acceso a su lugar.