sábado, 17 de diciembre de 2011

Son las 4:30 de la mañana y me desperté pensando en lo que pasó ayer.

…y en ella. En todo lo que pasó, lo que aprendí, en que estoy desperdiciando mi vida con gente vacía en un lugar vacío en el que pretendo ser feliz; y me siento mal porque sé que es por mí.
Desperté como si hubiese sido algo malo. Pero no; fue bueno. Fue hermoso.
Es tan guapa. Ésa es la palabra. Y su voz.
No, Ana. No.
Quiero tener mil y una memorias como ésa. Y en la vida quiero conocer a más personas como ellos.
Fui feliz. Soy feliz todavía.
Por favor que dure mucho.