martes, 28 de febrero de 2012

No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón.
Hebreos 10:35

(Cariña, Cariña.)

martes, 21 de febrero de 2012

En teoría, esto debería hacernos felices a todos.
--¿Cómo te gustaría morir?
--Viendo el mar.
--¿Así cómo?
--Así, no más. Viendo las olas, sintiendo el rocío; que me abrace fuerte la mar.

domingo, 19 de febrero de 2012

De lo que van las duchas en el lago.

(Mira qué encontré.)


Ambas sabíamos que tarde o temprano sucedería. La verdad es que ya me hacía raro que nunca hubiera pasado; ¿cuánto tiempo llevamos juntas? Poco más de tres años, pero oficialmente me reconoció hace apenas cinco o seis meses, cuando se dio cuenta que no estaba sola.
Pero así fue como sucedió. La hipnotizante y hermosa voz del señor Gardel y la muerte, se hicieron presentes en el baño.
Y la gota tomó forma de cara de mujer.
Y las líneas, unos ojos cafés.
Una sonrisa eterna, besos, caricias y más.
Hablaban(mos) de luces y de nada a la vez.
 
Le preguntaron que cómo y cuándo lo había aceptado a lo que ella respondió:
“Un buen día, dejé de tener miedo. El mismo día en el que me conocí, supe que soy diferente. Volteé a ver a mi alrededor y pensé que todos estamos invadidos de una profunda soledad y un enorme temor. Qué va, que me acepten como soy. Cuándo… bueno, eso sí nunca lo voy a responder porque la gente tiene que superar ciertos clichés.”

La volteó a ver y le soltó un beso. “¿Nos ven? Así somos todo el tiempo”
Pero eso sólo pasó en su mente pero tenía los ojos bien abiertos. Cerró la llave y se soltó el cabello, lo movió un poco y cuando la volvió a abrir, el agua estaba hirviendo y volvió a ella ese miedo; se acostó en el piso de la regadera y se tapó los oídos… creyó que con eso, dejaría de escuchar sus pensamientos.
Sonaba “Paula” y mejor se salió. El peso de la toalla enredada en su cabello y del cielo, lastimaron su cabeza.

martes, 10 de enero de 2012

Tienes razón me gusta jugar con los if,
Con los while, do y exists.
Me gusta fantasear con nuestra existencia,
Creer que el destino tendió su trampa,
Y conocernos en momentos distintos.

Tienes razón, me gusta fantasear contigo.
Me gusta fantasear con la circunstancia,
Ojalá te hubiera conocido antes.
Ojalá te hubiera conocido después.

Ojalá nuestros caminos terminaran juntos.



Olga Cecilia Martínez Rojas. 

viernes, 6 de enero de 2012

Porque eres el camino que puedo seguir sin sentir morriña.

Estás aquí. Y no puedo tocarte.
...
Y tu rostro.
Un "¡Dime que sí, Ana!" y tu risa, tu voz, tus ojos, tus piernas, tu gracioso andar, tu todo.
Ya. Piensa en algo más, mujer; el futuro, por ejemplo. Entonces todo marcha perfecto: la familia, el hogar, la vida en general pero luego noto que en mis planes estás siempre tú. Vaya problema.
Y nuestras manos juntas.
La primera charla, yo, tímida y ausente; tú, como me gustas... La primera de muchas, la primera, la culpable.
...
Te gasto en sueños, pensamientos, besos al aire, libretas, canciones, historias y tarareos de regadera.
Abrázame como si tuvieras envidia del viento que acaricia mi piel.
Y sigue siendo inefable para que nadie, nunca, pueda describirte.
Y sigue teniendo un alma furtiva para que ellos no sepan quién eres.
Y sigue escribiendo, que sólo en tus letras yo me encuentro.
...
A la (lluvia) que puedo contemplar sin sentirme nostálgica.
A la (flor) que admiro y nunca se marchitará.
A la (historia) que en otoño conocí y ya no quiero soltar.
Pero sobre todo, a la (tormenta) que despeina pero no arrasa.
A ti.
Tú, siempre mi orden.
Tú, siempre mi caos.
Tú, siempre.