lunes, 31 de octubre de 2011

Quiero vivir en ese estado constante de felicidad en el que me gusta cómo soy y estar con la gente.

La semana pasada fui feliz. Los amigos de Avena (hablaría de él, pero su personalidad genial no cabe en una entrada...) me hablaron e incluyeron en sus planes y no me conocen. Quieren conocerme o por lo menos, me  conviene creer que Scarlet, quiere conocerme y yo a ella y abrazarla porque parece una persona peligrosamente abrazable Un gran paréntesis imaginario inicia creo que su nombre es demasiado bonito, seguramente sólo las personas asombrosas se llaman "Scarlet", Scarlet, Scarlet, Scarlet, es un nombre como "Azul" las personas especiales se llaman "Azul" y "Scarlet", también Scarlet. Un gran paréntesis imaginario termina ¿Por qué me hablan? ¿Por qué fueron tan amables si no me conocen? ¿Por qué no estudian donde yo o yo donde ellos? ¿Por qué la vida no me los presentó antes? ¿Por qué? ¿Por qué?
(...)
Carolina Nocturna.
A esta mujer apenas la he visto una vez y siento que nos conocemos de toda la vida.  No confío mis impresiones de la vida diaria a muchas personas pero sé que si algún día lo necesito, ella estará ahí porque entre esa popularidad evidente, se esconde una persona con un corazón enorme que entierra sus pensamientos para que nadie pueda opinar acerca de ellos... mera perspectiva de Ana Lunetana.

En la escuela, vivo en ese estado constante (que no se parece en nada al de la felicidad) en el que me pregunto cosas existenciales e irrelevantes que me abruman. Quiero escapar de aquí y ya no regresar, no quiero volver a ver a esta gente, me quiero ir, me quiero ir.

¿En dónde están esas personas que me acogen como si fuésemos viejos conocidos, extraños importantes? ¿Y mi lugar? ¿Qué con mi hogar, ese que no me hace sentir temerosa?

Quiero escapar de aquí y ya no regresar pero mientras planeo mi escape, puedo esperar ansiosa el día que vuelva a abrazar a Avena y coma un plato de alitas con él y sus amigos (con suerte, regresaré a ese estado de felicidad que tanto anhelo y si bien me va, me quedaré ahí para siempre).