viernes, 16 de marzo de 2012

Y es que cómo puedo saber a quién conozco en verdad si yo no sé quién soy.

¡Ja! No te creo. Sé sincera, ¿por qué no habrías de decirlo? 
No es justo, porque todos estamos dejando todo nuestro corazón en este tonto juego; dilo, sólo eso.

A mí me intriga lo que Cariña está pensando.
¿Qué estarás pensando? Más bien, ¿qué no estarás pensando?

¿La persona que creía conocer pero luego me sorprendió? 
Definitivamente, Camila. Creía saber todo de ella pues la conozco desde los trece años; es como mi hermana mayor. Me sorprendió totalmente y qué sorpresa... qué sorpresa...

No, no hay diferencia. Es lo mismo, sólo un beso. 
Claro que hay sentimientos involucrados, pero no es relevante. 

¿Cómo es que puedes tardar tanto en responder esa pregunta?
Veo a Cariña y no entiendo qué pasa. La veo, tengo mi respuesta y es tan sencillo... ella oculta algo. Yo estoy segura. Ella, no. 

Me recuerdas mucho a Camila. Por muchos años la sentí perdida: no podía encontrarse, no se conocía siquiera. Luego halló a esta persona que le ayudó y cambió, Cariña. 
No te conoces. No sabes quién eres. No sabes qué necesitas para sentirte bien.