domingo, 21 de agosto de 2011

¡Avanza más rápido!


Mover a prisa los engranes. Quiero ganar pero me quedo atrás a propósito. El agua llegó, estoy mojada* Pretendo estar preocupada, pero la verdad es que disfruto esa sensación en mis nalgas. El sol hoy puso de su parte. Sí se dicen nalgas, ¿no? Un día escuché una discusión sobre esto «Pues sí, por eso las nalgadas. Lo siento, pero su nombre es nalgas, así, sin más ni más» supongo que son nalgas, entonces. Son risas inaudibles, caras (des)conocidas, memorias imborrables. Me doy cuenta que te extraño; más de quince años extrañándote. Quizá de ahí mi extrañeza actual. Son sólo quince minutos y ya quiero que termine. Intento sacar el ag... ¡Espera! tengo una ampolla en el dedo medio, ocho minutos apenas y ya tengo una ampolla. No le presto atención, pero sé que está ahí; intento sacar el agua y ahora sí, imposible. Mover a prisa los engranes. Quiero ganar pero me quedo atrás sin querer; la ampolla protagoniza mi situación actual.
Supuse lo menos inteligente. Hago que se vaya. Duele. Duele mucho. ¡Que duele, carajo! Todo por querer avanzar más rápido. ¡De verdad duele! No puedo poner cara de dolor. Mis ideas extrañas y yo, ¿Cómo coños es una cara de dolor? Es un dolor extraño, un dolor del que estaba consciente. Yo quería avanzar más rápido, ¿No? Ahora me aguanto, eso me pasa por querer tener todo. Pero ni quería avanzar tanto, sólo quería tomar ventaja. ¡Duele! Y sí, ya pasaron dos años, no duele igual que al principio. Me ponen alcohol. ¡Duele muchísimo más! Graciosa situación. Extraño lo que nunca tuve, sigo extrañando lo que no me extraña.

¡Avanza más rápido! Todos queremos llegar al final.