domingo, 21 de agosto de 2011

La peur.


¿Cuándo se sabe que se está haciendo lo correcto? Algunos dicen que se siente. Tengo un recuerdo iuy vago de ese sentimiento, si es que existe.
No siento que esté haciendo lo correcto, pero tampoco siento que lo que estoy haciendo sea lo incorrecto. Sé que lo que ahora hago, lo que pienso, lo que siento es lo que quiero hacer. Lo que quiero sentir. Y también sé perfectamente que las consecuencias de esto, tendré que aceptarlas. Lo sé y no me molesta. Me da miedo el engaño que mi propio yo pueda cometer. Es esa tremenda inseguridad que tengo la que no me permite darme cuenta.
Mi madre insiste en que soy una persona muy segura, que sigo siendo esa niña de dos años que en las sesiones de estimulación temprana sobresalía del  resto por las volteretas que daba, por esa sonrisa que mi rostro proyectaba. No mamá, no soy así. Tengo diecisiete años y más miedo que muchos. Miedo de encontrarme y querer perderme en las inmensidades de mi mente. Miedo de la gente; la gente me aterra. Miedo del "soy más fuerte que tú" porque sí, soy muy insegura. Quizá es por eso que mi madre sigue creyendo que tengo dos años y que sigo siendo la misma niña de la sonrisa imborrable de hace quince porque bueno, a esa edad, nadie intenta ser mejor que tú, ni todos los días haces todo por sobresalir en algo por el simple hecho de sentirte bien contigo misma, quizá es por eso; mis inseguridades actuales se basan en lo que pienso y mis pensamientos no son visibles si voy caminando por la calle. Es la mente y el corazón combiandos. Y es el arma más letal. Y duele. Y hiere. Y mata.